OBRAS DE LOS PADRES DE LA IGLESIA (892)

Jesucristo el buen Pastor
1525
Francia
Orígenes: Comentario sobre el Evangelio según san Mateo
La perla preciosa
Orígenes introduce su comentario a esta parábola con una llamativa exposición sobre la diversidad de origen y la cualidad de las perlas (§ 7.1).
Diversas perlas
7.1. “El reino de los cielos es también semejante a un mercader que va en busca de perlas preciosas” (Mt 13,45). Son muchos los mercaderes que comercian con muchas cosas, y dado que el reino de los cielos no se parece a cualquiera de ellos, sino al que va en busca de buenas perlas, que encuentra una perla preciosa que vale muchas perlas ordinarias y la compra a cambio de todo, creo que esta es una buena razón para examinar lo que concierne a la naturaleza de la perla. Observa con atención: no dijo que vendió todas las perlas que tenía; en efecto, el que va en busca de perlas hermosas no vendió solo las que había comprado, sino todos sus bienes, para comprar esa hermosa perla. Entre quienes se han dedicado al tratamiento de las piedras, hemos encontrado esta información relativa a la naturaleza de las perlas. Algunas son terrestres, otras marinas. Las terrestres solo se encuentran en la India y son adecuadas para sellos, engastes de anillos y collares. En cuanto a las marinas, las más excelentes también se encuentran en la India, pero las mejores son las que se forman en el Mar Rojo. En segundo lugar, entre las perlas, están las que se consiguen en el océano cerca de Bretaña. En tercer lugar, y a gran distancia, no solo de las primeras sino también de las segundas, están las del Bósforo, alrededor de Escitia.
Prosigue el relato iniciado precedentemente, pero centrado primero en la forma que se capturan las célebres perlas de la India (§ 7.2); y, a continuación, en la manera que se forman las perlas (§ 7.3).
La forma en que se recogen las perlas de la India
7.2. Además, con respecto a la perla india, se ha dicho lo siguiente: se forma en conchas que, por su naturaleza, son similares a las grandes conchas [marinas]. Se dice de ellas que, en cierto sentido, van en bandadas a pastar en el mar bajo la guía de una especie de jefa de la bandada, muy visible por su color y tamaño, y superior a las que están debajo de ella, de modo que presenta afinidades con lo que llamamos abeja reina. En cuanto a la captura de las perlas excelentes, es decir, las indias, se cuenta lo siguiente: la gente del lugar rodea con redes una gran extensión de la bahía y las sumerge con la intención de capturar la única perla que está a la cabeza de las demás; una vez capturada, dicen que se consigue sin esfuerzo la captura del rebaño que dirige, ya que ninguna de las que están bajo su mando permanece en su lugar, sino que, como atadas con una correa, la siguen.
La formación de las perlas
7.3. Se dice también que la formación de las perlas indias se lleva a cabo durante años y años, ya que el animal sufre muchos cambios y evoluciones hasta alcanzar su forma completa. Se cuenta además que la concha del animal que produce la perla se abre como en un bostezo y, una vez abierta, recibe en su interior el rocío del cielo; si se llena de rocío puro y limpio, se vuelve transparente y da a luz la piedra, que es grande y de bellas proporciones. Pero si, por casualidad, recibiera rocío turbio y anormal debido al mal tiempo, concebiría una perla veteada y manchada. Y luego descubrimos que, mientras se desarrolla la gestación completa de la piedra que la concha lleva en su interior, si interfiere un rayo, esta se cierra y [por hambre, se encoge y, si hay un trueno][1], como presa del pánico, dispersa y derrama su parto en lo que llamamos burbujas. Sin embargo, sucede que estas nacen minúsculas con algo turbio, como si hubieran nacido prematuramente, a pesar de los cual están bien proporcionadas.
A continuación, se detallan algunas de los principales atributos de las perlas de la India, por los cuales son tan apreciadas y valoradas (§ 7.4).
Características de “la perla india”
7.4. Además, la perla india tiene esta particularidad, en comparación con las demás: es de color blanco, similar a la plata clara, brilla con un suave resplandor verdoso y, en su mayoría, tiene forma redonda. El color es delicado y más tenue que el de una piedra [preciosa]. Es tan agradable a la vista que se la elogia junto a las cosas más admirables, como decía el autor que escribió el tratado sobre las piedras. Además, este es el rasgo característico de una perla de gran valor: tiene una circunferencia perfecta, un color muy blanco y muy brillante, y es de un tamaño bastante grande. Esta es, pues, la información sobre la perla india.
Antes de pasar a desarrollar el tema del significado de las perlas, se presentan otros géneros de ellas, pero que en modo alguno superan a las de la India (§ 7.4).
Otras perlas
7.4. La perla de Bretaña -dicen- es de color dorado, pero un poco turbia y con reflejos menos brillantes. La perla del estrecho del Bósforo, por su parte, es más oscura que la de Bretaña, es de color negruzco, totalmente indistinto, pero dulce y de gran tamaño. Se forma en el estrecho del Bósforo, no entre las conchas de nácar, una especie de ostras que producen perlas, sino entre los que se denominan “mejillones”. Estas -me refiero a las perlas del Bósforo- se alimentan en lugares fangosos. Se cuenta además que hay un cuarto tipo de perlas en los alrededores de Acarnania, que nacen en las conchas de las ostras; no son gran cosa, pero tampoco son proporcionadas en la forma, de color absolutamente opaco y sucio. Además de estas, existen otras perlas en la zona de la misma Acarnania, pero despreciables desde todo punto de vista.
[1] Lo que está entre corchetes es una adición del editor del texto griego, ya que en el original hay una laguna.





